domingo, 17 de junio de 2018


El Abisinio, el gato de la mirada curiosa

Es un gato que se caracteriza por su curiosidad, el Abisinio va más allá, su mirada profunda, expresiva y gran vivacidad. Su cuerpo estilizado y su imagen que se ve salvaje parecido a un puma.  Tiene gran elegancia pareciendo descender de la época en que los mininos eran considerados dioses en el Antiguo Egipto.


 

Origen de Abisinio

La versión más difundida sostiene que fue introducida en Europa en 1868 por un integrante del ejército que, a su regreso de la región africana de Abisinia –la actual Etiopía– trajo consigo a una gata, de nombre Zula. Para algunos, Zula llegó preñada de un gato salvaje africano, otros señalan que se apareó en tierras inglesas con un minino decididamente británico. Lo cierto es que la presentación oficial del Abisinio ocurrió en 1871. A comienzos del siglo pasado fue llevado a Estados Unidos, lo que contribuyó a evitar su extinción a causa de la Segunda Guerra Mundial y de una epidemia de leucemia felina que se expandió por el viejo continente.

Hay quienes sostienen que la raza fue creada en Inglaterra a partir de animales con pelaje jaspeado.

 Carácter de Abisinio

Sensible e inteligente, tiene un carácter alegre y vivaz que se esfumará si lo dejas solo. Se hará notar de inmediato su tristeza si no hay presencia constante de humanos en su entorno. Suele desarrollar un vínculo emocional fuerte con los miembros del hogar, a quienes acompañará en sus estados de ánimo. Pero, ante los desconocidos, se muestra reservado y mantiene distancia.
 

 Características del gato Abisinio

Cuerpo ágil y musculoso. También delgado y largo.
Tamaño medio y proporcionado.
Cabeza ligeramente triangular y fina. De mentón firme.
Orejas grandes y separadas. No son excesivamente puntiagudas, ya que tienden a redondearse en los extremos. Contribuyen a dotarlo de una expresión de alerta.
Ojos almendrados y de color verde, amarillo o castaño.
Nariz oscura.
Patas largas y delgadas.
Cola con pelaje intenso que se va afinando hacia la punta.
Pelaje corto, brillante y tupido (basta con cepillarlo una vez por semana).
Los colores más comunes son los cobrizos y diferentes escalas del castaño.
Manto con un característico punteado de tono claro, que salpica cada pelo en dos o tres partes para aportar un contraste a la tonalidad dominante.

 

Cuidados del gato Abisinio


Ten en cuenta que los abisinios son propensos a sufrir algunas enfermedades, por lo que será recomendable que realices controles periódicos con tu veterinario para mantener sano y feliz a ese hermoso animal, con eterna alma de cachorro juguetón, que sería una buena opción como mascota :v

  Gato siberiano

 El Gato Siberiano, un minino grande y poderoso, un gigante de origen ruso capaz de ganarse el corazón, incluso de aquellos que se confiesan más amantes de los perros. Descubre a este delicado felino de las nieves, que te enamorará por tu belleza salvaje, tamaño y carácter.

Es una raza antigua, de gran envergadura y además fuerte porque apenas presenta problemas congénitos ni de salud, por lo que cuidar de un siberiano no es muy difícil. El gato siberiano puede convivir feliz con gente activa a la que le guste jugar con su gato, familias y también personas que viven solas, (mejor si tienen otro gato o mascota en casa para que se entretengan jugando entre ellos).


 

Historia del gato siberiano

Este gatazo, Es considerado una raza desconocidade origen ruso. De acuerdo a la leyenda, la función que realizaban estos gatos antiguamente era la de vigilancia y custodia de los monasterios rusos.

En la antigua Unión Soviética el régimen prohibía poseer animales de compañía, por eso los granjeros debían mantener a este bello gato escondido, y es una de las razones por las que no existían a penas registros ni descripciones de la raza.

Carácter del gato siberiano

Es un gato dulce, silencioso, inteligente, adora las alturas y trepar, Son sociables, y se llevan bien con otros gatos e incluso otras mascotas, son muy amorosos y devotos de su dueño.

Esta raza tiene fama de conquistar el corazón de aquellas personas que se consideran “más amantes de los perros que de los gatos” ya que siempre están buscando la compañía de su humano.

Los gatos siberianos son cariñosos en extremo, son los primeros en recibirte al llegar a casa y vienen cuando los llamas por su nombre.

Acariciar a esta raza es una experiencia muy especial, ya que ronronean suavemente, se dan la vuelta y giran sobre sí mismos e intentan acariciarte la cara con sus patitas, adorable no? :3

Aspecto del gato siberiano

Es un gato grande, fuerte y musculado, con cuerpos compactos. Tienen patas largas, y en las almohadillas tienen penachos de pelos interdigitales, como protección contra el frío. Su cola es larga y muy poblada, su cabeza es amplia pero con el morro corto y redondeado. Sus orejitas medianas están ligeramente inclinadas hacia delante. Tienen ojos redondeados muy expresivos, normalmente en color ámbar o verde (aunque el color azul existe, no es muy común).

Se trata de una raza genéticamente dura y resistente, con muy pocos problemas congénitos. Al provenir de un clima muy frío, poseen una capa de pelaje protector denso de largura media, que aparece más largo en el cuello, pecho y cola. El manto puede aparecer en prácticamente cualquier color en patrón sólido, bicolor o tricolor. Los únicos colores no aceptados son Chocolate y Violeta.

Si te encanta interactuar con tu gato, jugar con él e intercambiar largas sesiones de mimos y amor, esta es tu raza! :)

domingo, 10 de junio de 2018

 El famoso Gato British-Shorthair

Un gato British es una raza conocida y apreciada de todo el mundo, físicamente es fuerte, grande y redondo, parecido a un oso de peluche. Uno de sus aspectos que más destaca es su Carácter, es un gato tranquilo, juguetón, cariñoso y Dependiente, es decir, es feliz disfrutamdo la compañía de su dueño, buscando siempre el contacto. Se lleva bien con los niños y hasta otros animales ya que no es agresivo ni territorial, se considera como un compañero felino perfecto.



 

 

 

 

 

 

 

Origen del British Shorthair

Su historia se basa en que los gatos se llevaron a Britania donde sen encuentran los romanos, estos felinos son capaces de protegerse del clima británico gracias a su doble pelaje aunque se vea corto.

Características del British Shorthair

El estándar actual del British se define como un gato compacto y equilibrado, con cuerpo fuerte y pecho ancho, patas y cola cortas, gruesas y redondeadas. Sus orejas son pequeñas, redondeadas en la punta y bien separadas. Mofletes prominentes y mentón firme. Ojos redondos, grandes y bien abiertos, con una nariz ancha y corta. Su pelo es corto y muy denso y con una buena subcapa.

Colores y patrones en el pelaje del British Shorthair

El abanico de colores es muy amplio, desde el negro, azul, rojo, crema, chocolate, lila y tortugas. Si a estos les añadimos el blanco tendremos los bicolores y tricolores, o incluso blancos enteros. Hay que tener en cuenta que las tortugas (un color mezclado con el crema o el rojo) y tricolores sólo pueden ser hembras.
El color más representativo del British es el azul, pero hay que confundirlo con otras razas cuyos ejemplares sólo pueden ser de este color, como el Cartujo o el Azul Ruso. El color de los ojos va acorde con el manto y patrón, siendo lo habitual el color cobre anaranjado, pero también podemos tener ojos azules y verdes en los British silver tabby y golden shaded.

Enfermedades comunes en los British Shorthair

El gato British se considera fuerte que goza de buena salud. Sin embargo hay cierta incidencia de la enfermedad del riñón poliquístico (PKD). Al ser una enfermedad genética, si los padres de nuestro gatito tienen test realizados con resultado negativo, no deberíamos preocuparnos.

Cuidados básicos del British Shorthair

Los cuidados del British son muy sencillos, similares a los que necesita cualquier otra raza de pelo corto. Para mantener su pelaje basta con un cepillado de vez en cuando para eliminar el pelo sobrante.

Si nuestro gato no sale al exterior de la vivienda, no es necesario bañarlo a menudo, pero cuando lo hagamos habrá que usar productos específicos para gatos. Es conveniente revisar y limpiar los ojos y las orejas de nuestro gato cuando observemos exceso de lágrima o legañas en los ojos, o cera en las orejas. Basta con una gasa o similar (evitar el algodón para los ojos) y algún producto indicado para ello.

Y como cualquier raza de gato se requiere dar comida para felino más nutritiva, productos de higiene y juguetes que necesita para vivir sano y feliz durante muchos años.

Bueno ya saben sus características y como se comporta con el entorno de este adorable gato :3

lunes, 7 de mayo de 2018

En mi casa no entra un gato. Y punto

El gatuno primerizo sale del armario

 -En mi casa no entra un gato. Y punto.
Terraza del restaurante La Marina. Ribadesella. Asturias. Agosto de 2015.
Mía, una gata común europea blanca y marrón claro entra por la puerta de mi casa.
¿Qué sucedió en esos meses? ¿Cómo pasé de un no tajante a adoptar un animal? En primer lugar, he de confesar que nunca he sido un gran animalista. Cuando era pequeño, por mi casa circularon peces de color naranja, tortugas (alguna de ellas, por lo visto, sigue viva en un jardín asturiano. No me quiero imaginar el tamaño) y periquitos cuyo nombre siempre era Pichi, y a los que, con la llegada del buen tiempo, tapábamos con una manta para que no comenzaran a cantar cada día a las siete de la mañana. También recuerdo haber tenido una cría de pastor alemán durante tres días en los que ejercimos de enlace entre la familia que la cedía y la que la adoptaba. Como no teníamos correa, la sacábamos a la calle atada con un cinturón de mi padre.

Cuando era niño, mi padre accedió a comprarme un pato en el mercado de El Fontán. No me pregunten ni por qué lo pedí ni por qué dijo que sí, ya que no existe explicación lógica. El caso es que Alfred J. Kwak (así lo llamé) se vino a vivir con nosotros. Su espacio estaba en la cocina, en una gran caja de cartón. Allí le dejábamos leche (¿los patos beben leche?) y comida. Le poníamos un manto de papel de plata para que hiciera sus necesidades y cada cierto tiempo lo sacábamos a dar una vuelta por la casa. Un pequeño pato amarillo en un piso, qué gran idea. El caso es que dos semanas después nos fuimos al pueblo de mis abuelos maternos. Y el pato se vino con nosotros, claro. Viajó en el maletero −"Así no se marea", razonó mi madre− y, cuando llegamos, lo subí directo a mi habitación. Por la noche me convencieron para dejarlo fuera, en el patio. Fue la última vez que lo vi. A la mañana siguiente, Alfred J. Kwak había desaparecido. Mis padres me dijeron que un gato se lo había comido. Fue el camino más corto que encontraron para no decirme que un pato tenía más bien poco sentido en nuestra casa y que habían decidido dejarlo en una granja del pueblo. 

Se quedó con mi cama ya el primer día. Justo en ese punto se quedó mi relación con los animales. Hasta que a mi amiga Bárbara le dio por adoptar una pequeña gata siamesa de nombre Micu. Era un ser raquítico, despeluchado y tímido que se pasó los primeros días en su nuevo hogar escondido en un agujero que había detrás de la cisterna del inodoro. Bárbara tampoco era muy amante de los gatos que se dijera, pero nos iba relatando cada día los avances del minino. Nosotros nos reíamos y la llamábamos la Loca de los gatos. Y a mí, lo reconozco, Micu me daba miedo. Cuando se acercaba, me ponía tenso; y cuando quería jugar, le ofrecía el puño cerrado, para que no me arañara.

Bárbara, como cualquier dueño de gatos que se precie, comenzó con su labor de evangelización: que si no sabéis la compañía que hace, que si no sabéis la alegría que dan, que si son superágiles y nunca tiran nada (mentira). Y claro, con un par de culines de sidra, los ladrillos de mi muralla antigatos se fueron deteriorando de una forma casi imperceptible. Del "En mi casa no entra un gato. Y punto" pasé a curiosear sobre las bondades del animal. Y ya se sabe que de hacer preguntas a empezar a ver fotos de gatos en las redes sociales solo media un paso. Y hay que reconocer que estos animalitos son muy fotogénicos y simpáticos, y que no hay que sacarlos a pasear tres veces al día, y que se pueden quedar solos en casa un fin de semana, y que son muy limpios… Pero no, he dicho que en mi casa no entra un gato. Y punto.

Mía en actitud de dueña de la casa.Porque, en ese momento, todavía me quedaban fuerzas para la resistencia. Al final del debate, una especie de lucidez desconocida hacía acto de presencia y me hacía decir: "Que no, de verdad, que no estoy preparado para tener un gato. Ni lo quiero ni lo voy a cuidar bien ni va a ser feliz conmigo". No obstante, el veneno ya estaba ahí. Inoculado. Para no extenderme, les diré que las redes de dueños de gatos son inexorables, y que una vez que huelen la sangre de una nueva víctima, no la sueltan hasta que acepta. Comenzó entonces la fase del bombardeo de fotos y vídeos de candidatos. Yo, por alguna razón, prefería una hembra. (Nótese que, como si fuera lo más normal del mundo, ya había pasado de negarme firmemente a anticipar el sexo de mi gato). Había leído que las hembras se portan mejor y tienen un carácter más llevadero. También que son más cariñosas.
La primera candidata me llegó por vídeo. Lo remitían Isaac y Luis, una pareja de amigos míos que tiene dos gatos, Tina y García. La señora que los cuida cuando se van de vacaciones (a las mascotas, no a ellos, se entiende) recogía gatos y los recolocaba en casas de adopción. La gata era de color azul grisáceo. Mira qué cosa tan pequeña y tan espabilada". En ese momento, la gata maúlla y vuelve el diálogo: "Tú lo que quieres es que te cojan, ¿eh? A mí no me dan miedo ni los perros ni nada". El vídeo termina con la gata girándose hacia dos perros bastante grandes sobre los que se abalanza y a los que hace retroceder. Instantáneamente sentí empatía con aquellos pobres perros y esperé a ver si el tiempo recolocaba a la gata, que resultó ser un gato, en alguna otra casa. Sucedió al día siguiente.

La primera vez en mi vida que vi a 'Mía`.Basta que te quiten algo que no querías para que lo quieras. Y así sucedió. Aunque no quería a aquel gato, de repente sentí la necesidad de tener un gato. Una gata, en concreto. Y llamé a mi amiga Paloma, otra de mis referencias gatunas, e inmediatamente me envió fotos de una camada de gatos recién nacidos en Galicia. Eran blancos, con varias manchas negras repartidas por el cuerpo. Paloma me informó de que pensaba viajar a Galicia dentro de dos semanas y que me podía traer una. Le dije que sí. Hala, ya tenía una gata.

Pero no fue aquella. El fin de semana previo a la llegada de la gata gallega, una serie de sucesos terminó con Mía en casa. Mía había nacido un par de meses antes a escasos kilómetros de Madrid. Bárbara se la había ofrecido a su amiga María, que ya tenía otra gata, y esta (María) había aceptado. Cuando Bárbara me mandó una foto de Mía en su bolso, caminando por la Gran Vía, me enternecí al ver esos ojitos, y como en realidad no divisaba el peligro de que acabara en mi casa, lo verbalicé delante de mis amistades: "No me importaría quedarme con ella", dije. Ya de noche, mientras estábamos cenando, María informó a Bárbara de que su mascota no podía soportar la presencia de otra gata y que por favor pasara a recogerla lo antes posible. Ya no había vuelta atrás. Era el momento. Alguien dentro de mí cogió el timón y dijo: "Oye, pues ahora mismo voy a por ella". Había empatizado con aquella gata y no me la quería imaginar pasando la noche en una casa en la que no era bien recibida con una congénere dispuesta a trepanarla. Alguien con cierta sensatez respondió: "Pero ¿adónde vas, Pedrín? Si no tienes ni comida ni arenero ni nada… Mejor espera a mañana y ya te la llevas con calma". Y así, el 19 de junio de 2016, Mía llegaba a mi casa. Ambos comenzábamos una nueva vida.

https://elpais.com/elpais/2018/04/30/animalesycia/1525086090_154792.html

 

sábado, 28 de abril de 2018

Un perro medio ciego salvó a una niña de tres años que estuvo pérdida en el bosque

  Un perro pastor llamado Max, de 17 años, sordo y medio ciego, protegió a una niña de tres años, que estaba perdida en el bosque en Australia durante más de 15 horas, la menos fue encontrada en perfectas condiciones. 

 Este viernes, 28 de Abril, una niña de 3 años llamada Aurora desapareció tras irse hacia los matorrales paseando a su perro. La policía local y un grupo de voluntarios buscaron por la zona durante la noche, pero no consiguieron encontrarla. 

 

Durante el sábado, la abuela de la niña, Leisa Bennett, se encontraba con la partida de búsqueda, y escuchó la voz de Aurora. “Fui hacia la montaña, y cuando llegué a lo alto, el perro corrió hacia mi y me llevó directo a la niña”, dijo.
El perro de la familia, sordo y medio ciego a sus 17 años, pasó la noche fría y lluviosa con la niña, manteniéndola calentita. “Nunca la perdió de vista. Olía a perro, había dormido con él”, explicó Leisa. 

Por suerte, Aurora se encontraba bien, aunque tenía un par de arañazos. Por su lealtad y dedicación, la policía local le dio a Max el título de perro policía honorario. 

http://www.noticias24.com/mascotas/noticia/28592/un-perro-medio-ciego-salvo-una-nina-de-tres-anos-que-estuvo-perdida-en-el-bosque/
 

jueves, 8 de diciembre de 2016

Estudios aseguran que el humo del tabaco provoca cáncer en las mascotas

Los animales que comparten ambientes con fumadores pueden padecer esta enfermedad, según las investigaciones internacionales


Estudios realizados por la Universidad de Glasgow, la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad de Tufts en Massachusetts, y en la Colorado State University, revelaron que fumar también es perjudicial y puede provocar cáncer en los animales domésticos que se ven expuestos al humo del tabaco.


Los animales, además de ser fumadores pasivos tienen contacto directo con el piso y las alfombras, que son los lugares donde se concentran los residuos del humo de tabaco a través del polvo.
Tos, dificultad para comer o respirar, babeo, pérdida de peso, vómitos, secreción nasal, sangrado y estornudos son algunos de los síntomas del cáncer en los animales.

El estudio realizado por científicos de la Universidad de Glasgow, además, sugiere que las mascotas que comparten la casa con un fumador tienen peor salud.
Los investigadores analizaron los niveles de nicotina en la piel de animales domésticos (con dueños fumadores y no fumadores), concluyendo que sobre todo los gatos, y a continuación los perros, tenían más riesgo de daño celular, de algunos tipos de cáncer y de aumentar el peso.

Los gatos son los animales con mayor peligro porque ingieren más humo que los perros debido a su alto nivel de autohigiene y absorben más toxinas del ambiente. "Los perros, los gatos y los niños no sólo respiran estas sustancias nocivas, sino que las mascotas también pueden ingerirlas lamiendo el cabello, la piel y la ropa de su dueño", dicen los investigadores.

El humo de segunda mano puede causar cáncer de pulmón y nasal en perros, linfoma maligno en gatos y problemas alérgicos y respiratorios en ambos animales.



 

jueves, 24 de noviembre de 2016

Habitaron el primer edificio "amigo de las mascotas"

El 22 de Noviembre abrió sus puertas el primer edificio amigo de las mascotas en Paraguay. Son departamentos que tienen como requisito para el arrendatario vivir en el lugar con alguna mascota. Además de esto, cuenta con varios lujos, comodidades y hasta "un paseador de perros".

 Paseador de perros. Además de contar con muchas comodidades como las mencionadas más arriba, el edificio pone a disposición de sus arrendatarios un "paseador de perros" gracias a alianzas con veterinarias.